Tabú menstrual: ¿cómo luchar contra estas ideas preconcebidas?

De un tiempo a esta parte, impulsadas por influencers en Instagram, marcas comprometidas como Elia, podcasts, ¡se oye hablar cada vez más de la menstruación en el mundo moderno! Pero aún queda mucho por hacer: los tabúes aún persisten.


¿Por qué hablamos del tabú del periodo?

El tabú de la menstruación se refiere a laomertá que rodea los temas de la menstruación y el ciclo femenino, que tienen dificultades para encontrar su lugar en la vida cotidiana. Cuando una mujer tiene la menstruación, generalmente está condicionada a no dejar ver nada. Dolor, dolores menstruales, migrañas, fatiga, protección sanitaria... Tantos inconvenientes y molestias que se pasan en silencio. Entre las deportistas de alto nivel, el flujo menstrual también es un tema tabú, y apenas empieza a aparecer en los medios de comunicación. En efecto, ¿qué explicación más normal puede haber para explicar a veces un descenso del rendimiento? Es una situación fisiológica como cualquier otra.

Este tabú en torno a la menstruación a veces va más allá: también puede ir acompañado de estigmatización, prejuicios y supersticiones intolerables. En Francia, se supone que las mujeres no deben comer mayonesa cuando están menstruando, a las mujeres indias no se les permite acercarse a la comida o visitar los templos durante la menstruación para no contaminar nada... Estas falsas creencias populares contribuyen a mantener vivo el tabú de la menstruación yafectan a la vida y los derechos de las mujeres.

¿Cuáles son las falsas creencias sobre la menstruación?

Existen varias falsas creencias sobre el flujo menstrual, que tienen sus raíces en diferentes culturas y orígenes.

La sangre menstrual no es limpia

El primer estigma es que la pérdida de sangre menstrual es sucia: asociada a los genitales femeninos, a menudo incomprendidos, la sangre menstrual suele considerarse impura.

A diferencia de la sangre que corre por nuestras venas y simboliza la vida, el flujo menstrual simboliza la muerte: la muerte de un óvulo que debería haber nacido, de una falta de fecundación... ¡Pero la mujer no es sólo una máquina de hacer bebés! La mayoría de los hombres también son reacios a mantener relaciones sexuales durante la menstruación, ya sea porque no quieren ensuciarse o porque temen ver su pene cubierto de sangre.

La hemorragia menstrual es intrigante por sus variaciones de color y aspecto: coágulos, sangre rosa, marrón y negra. El flujo menstrual puede adoptar muchos aspectos dependiendo de su posición en el ciclo. Por lo tanto, parece menos limpia, menos suave, que la sangre roja, fresca y vigorosa que bombea el corazón.

El dolor del ciclo menstrual es normal

A las mujeres se les ha enseñado desde tiempos inmemoriales a no hablar de sus periodos y, por lo tanto, a no quejarse de ellos, manteniendo así su dolor menstrual en silencio. Esto ha contribuido a que la siguiente generación de mujeres perpetúe la idea de que es normal sufrir dolor pélvico con cada ciclo: ¡también somos las primeras culpables de esta omertá! Aunque la menstruación puede provocar algunas molestias leves o tensión en el bajo vientre, no es normal tener cólicos menstruales insoportables: es necesario acudir al ginecólogo o a un profesional de la salud.

Este desinterés por el dolor y los trastornos menstruales ha incrementado el desconocimiento sobre el tema y, en particular, el retraso en el diagnóstico de enfermedades o afecciones ginecológicas como la endometriosis, el síndrome de shock tóxico, el síndrome premenstrual, etc. A menudo, una mujer que se molesta ha recibido el comentario "¿tienes la regla o qué?Una mujer que se enfada a menudo ha recibido el comentario "¿pero tienes la regla o qué?" al menos una vez en su vida, mientras que, como todo el mundo, podemos tener días buenos o malos, independientemente de las variaciones hormonales del ciclo o de la supuesta histeria...

No se puede hablar de la menstruación sin vergüenza

Hoy en día, sigue siendo complicado que las mujeres digan abiertamente y sin más "tengo la regla". Asistimos al desarrollo de expresiones o formulaciones más coloridas: por ejemplo, las mujeres tienen "sus lunas", "ragnagnas" o incluso "los ingleses que vienen".

Del mismo modo, cuando una chica pide a una amiga una protección sanitaria para que la ayude a salir, o si tiene una mancha al levantarse de la silla, suele susurrar discretamente para que no se sepa... ¡Triste realidad! No hace tanto tiempo que el flujo sanguíneo se representaba en los anuncios con un líquido azul, más higiénico, más "comercial". Ahora muchas marcas, entre ellas Elia, han conseguido devolverle su color natural.

Aunque parecía que la palabra se había liberado en Occidente, nuevos estudios han revelado que una de cada dos personas consideraría inapropiado hablar de ella en público. Además, el 46% de los franceses piensa que la madre sigue siendo laúnica persona que habla de la menstruación.

Pero en otros países, como India, Nepal o África, las supersticiones sobre la menstruación van más allá de la vergüenza: algunas personas que menstrúan han llegado a perder la vida o a suicidarse, víctimas de estas tradiciones y creencias intolerables.

No puedes hacer deporte ni nadar cuando tienes la regla

Otra idea errónea muy extendida es queno se puede hacer deporte durante la menstruación. Al contrario: el deporte reduce los dolores menstruales al calentar y relajar el tejido muscular uterino. El deporte calma las contracciones del útero y hace más llevadero el dolor.

En cuanto a la natación y los deportes acuáticos, aunque nuestra sociedad higiénica ve un problema en nadar durante la menstruación, no hay ninguna contraindicación fisiológica: ¡nos bañamos! En cualquier caso, existen protecciones higiénicas adaptadas a la natación: tampones, copas, trajes de baño para la menstruación... ¡Hay muchas soluciones para disfrutar de unos largos en el agua como todo el mundo!

¿Cuáles son las consecuencias del tabú menstrual en Francia y en todo el mundo?

Cuando la mitad de la población afectada no se atreve a hablar de su vida cotidiana, de su ciclo menstrual o de su menstruación, esto puede tener consecuencias en la liberación de la palabra y, en general, en la sociedad.

Inseguridad menstrual

La inseguridad menstrual se define como la dificultad de las mujeres para acceder a la protección sanitaria. En Francia, 1,7 millones de mujeres la padecen. Este fenómeno es especialmente frecuente entre las personas que viven en la calle, pero también se da entre los estudiantes, las personas con empleos precarios y las mujeres encarceladas.

Abandono de los estudios

¡Quién no se ha indispuesto a una edad temprana, pidiendo a sus padres una nota de disculpa para la escuela! Este tabú en torno al dolor, el estar a gusto con el propio cuerpo durante este periodo, está en el origen de un alto índice de absentismo laboral. Algunas niñas pueden incluso sufrir el abandono de la escuela cuando se producen repetidas ausencias, destrozando así su futuro.

Sabemos que laeducación de las mujeres es un tema muy importante en una sociedad justa. Por otro lado, el acceso a cursos de educación sexual, biología y fisiología también permite conocer mejor el cuerpo y el ciclo femenino. La falta de conocimiento y el miedo a lo que no se conoce suelen estar en el origen de las falsas creencias: ¡hay que explicar las reglas!

Aislamiento social

El hecho de tener la menstruación también puede suponer un aislamiento social, ya que en algunos países se les considera impuras y no deseadas en sus propias casas.

¿Qué se puede hacer para luchar contra el tabú de la menstruación?

De la ignorancia y el miedo surgen los tabúes. Por lo tanto, es importante comprender la fisiología del ciclo femenino, tanto en el caso de las niñas y los niños como en el de los adultos:

  • Es un fenómeno natural y fisiológico: resultante de la degradación del endometrio tras la falta de fecundación, la mucosa uterina evacua por la vagina en forma de flujo sanguinolento, con o sin coágulos, y cuyo color y viscosidad pueden variar
  • No tengas miedo del vocabulario: menstruación, regla, vagina, vulva... No son palabras vulgares, sino las adecuadas para describir con precisión la anatomía femenina.
  • Las mujeres no están locas ni son histéricas: la menstruación no es la causa sistemática ni una excusa condescendiente para la ira. Las variaciones hormonales a lo largo del ciclo son, sin embargo, una explicación científicamente probada de los cambios de humor que pueden producirse como parte del SPM.
  • La sangre de la regla no es sucia: tanto si es sangre de las arterias como de la rotura del endometrio, es sangre, y forma parte de las secreciones naturales del cuerpo, como tantas otras.


Recuerda: ¡la menstruación no es ni debe ser un tema tabú! Es un fenómeno completamente natural, ni sucio ni impuro. Al contrario, es un tema del que hay que hablar.

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